viernes, 20 de marzo de 2026

Maslama, el primer matemático ilustre nacido en Madrid

Un poco de geografía histórica, para empezar. Nos vamos al año 950 d.C. A la zona centro de la Península Ibérica. Desde el año 929, en que se proclamó Califa de Córdoba, el "boss" es Abderramán III. La división administrativa del Califato son las Coras ("kūrah" en árabe). Échale un vistazo a este mapa (obra de Daniel López):

Si te fijas en la Marca Media, en la zona central, se pueden ver, de izquierda a derecha, las siguientes coras:

- Cora de Talabayra ("Talavera")
- Cora de Qalat Rabah ("Calatrava")
- Cora de Tulaytum ("Toledo")
- Cora de Madinat Salim ("Medinaceli")
- Cora de Santabariyya ("Ercávica", cerca del actual Cañaveruelas)

Aplicando el zoom a la cora de Madinat Salim, vemos como ciudades principales, además de la propia Medinaceli a Madīnat al-Faray ("Guadalajara"), Sibulbida ("Sepúlveda"), Abila ("Ávila") y... Maŷrīṭ ("Madrid"). Aquí quería yo llegar. 

Porque ese año de 950 d.C. (más o menos, no hay constancia documentada) en Maŷrīṭ nació Maslama "el Madrileño". Para ser exactos, su nombre completo era Âbû-l-Qâsim Maslama ibn Âhmad al-Faradi al-Hasib al-Qurtubî al-Maŷrîtî, donde ya se ve que, al final, figura el gentilicio "madrileño". Recordemos que Maŷrīṭ  fue fundado como puesto fronterizo por el emir Muhammad I en los años 852-872.

Como siempre ha sucedido, los buenos estudiantes "de provincias" o de pueblos pequeños, como lo era Madrid en aquel entonces, y "con posibles", tenían que desplazarse a "la capital" para poder continuar sus estudios y acceder a las fuentes de conocimiento de la época. Y es centro de saber entonces era Córdoba, la capital del Califato.

Almanzor, según Zurbarán
(Paréntesis: se estima que en esos años, los de máximo esplendor del Califato, Córdoba pudo llegar a tener 250.000 habitantes. Comparados con los 40.000 de Toledo o los 18.000 de Burgos, la mayor ciudad en territorio cristiano; Madrid no llegaba a 5.000. 

A la muerte de Abderramán III le sucedió su hijo Al-Hakem II, gran protector de las artes y de las ciencias, que fue califa del 961 al 976, y a éste, Hisham II, que lo fue del 976 al 1009 y también del 1010 al 1013, al que todas las fuentes tachan de inútil, por lo que el verdadero hombre fuerte de este período fue el hayib (primer ministro) al-Mansur, conocido por los cristianos como Almanzor).

Escribe María Victoria Veguin Casas en su interesante libro "Historia de las Matemáticas en la Península Ibérica - Desde la prehistoria al siglo XV": "siendo muy joven (Maslama) se trasladó a Córdoba, donde se sabe que estudió con el geómetra Abd al-Gafir Ben Muhammad y con el matemático y astrónomo Abu Bakr Ben Abi Isa. En la Córdoba de aquellos tiempos estaba penetrando la cultura árabe de Bagdad y con ella la cultura griega, persa e india. Por lo tanto, Maslama tuvo la oportunidad de conocer algunas de las grandes obras matemáticas de la ciencia de los antiguos".

Del mismo libro, resumo las principales obras atribuidas a Maslama:

- Al-Mu amalat - Matemática mercantil: impuestos, catastros, ventas, etc. Tenía una parte teórica: operaciones elementales, raíces cuadradas, ecuaciones de primer y segundo grado. Terminaba con una serie de problemas prácticos: compra y venta de mercancías, contratación de obreros, distribución y preparación de alimentos y cambio de monedas. El libro original se perdió, pero ha llegado hasta nosotros una traducción en latín que realizó Juan de Sevilla en el siglo XII.

- Un tratado donde se explica la construcción y uso del astrolabio.

- Adaptación de las tablas astronómicas de al-Jwarizmi (al que debemos las palabras "guarismo" y "algoritmo") y de al-Battani al meridiano de Córdoba y conversión del calendario persa al árabe, comenzando en el año 1 de la Hégira (622 d.C.). 

- Tastih basit al-kura - Traducción al árabe del planisferio de Ptolomeo. Se piensa que Maslama pudo aprender el griego con el monje bizantino Nicolás, que en esos años estaba en Córdoba para traducir diversas obras del griego al árabe, entre ellas "De materia médica" de Dioscórides

En tiempos donde la astronomía y la astrología estaban muy asociadas, Maslama fue nombrado astrólogo de la Corte cordobesa. Observó los eclipses de sol de los años 993 y 1004 y  la conjunción de Saturno y Júpiter de los años 1006-1007. En algún momento llegó a predecir "un cambio de dinastía, con un período de revueltas y hambre". No llegó a verlo, porque murió en el año 1007, pero, a partir del año 1009, estalló en al-Ándalus una guerra civil que llevó al final del califato y al establecimiento de los reinos de taifas.

Maslama creó una escuela de astrónomos y matemáticos cuya influencia se extendió por todo al-Ándalus y que perduró durante varias generaciones. Algunos de sus discípulos más notables fueron Ibn al-Jayyāṭ (astrólogo del califa Sulayman), al-Kirmānī, (realizó viajes por Mesopotamia y se instaló finalmente en Zaragoza, donde impulsó las matemáticas y la astronomía) al-Zahrāwī (inventor de varias herramientas de cirugía), Ibn Jaldūn (matemático, astrónomo y médico sevillano), Ibn al-Ṣaffār (escribió un extenso tratado sobre los usos del astrolabio) e Ibn al-Samḥ (escribió "El libro de los planetarios", que fue traducido siglos después en la corte de Alfonso X el Sabio).

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Posdata 1: Fue en 1985 cuando el Ayuntamiento de Madrid, sin dar muchas explicaciones (al menos yo no las he encontrado), decidió poner el nombre de "Plaza de Maslama" a la que se venía llamando "Plaza de Granados" que, al parecer ya figuraba en otro distrito: 


Es una plaza pequeña, peatonal, situada en paralelo a la Avenida de Ramón y Cajal:










En 2019, a propuesta del Círculo Intercultural Hispano-Árabe, siendo alcaldesa de la Villa Manuela Carmena, se aprobó el cambio del nombre de la plaza por el de "Plaza de Maslama Al-Mayriti" y así figura en la actualidad.








Posdata 2: En los últimos años, y cada vez a mayor ritmo, se están identificando planetas extrasolares, o "exoplanetas", es decir planetas que orbitan en torno a estrellas diferentes a nuestro Sol. La Unión Astronómica Internacional promueve, de forma periódica, un "concurso de ideas" para dar nombre a los nuevos planetas extrasolares identificados. 

Pues bien, en el concurso del año 2015, al planeta identificado como Upsilon Andromedae-d, en la constelación de Andrómeda y parte de un grupo de 4 exoplanetas, se le dió el nombre de Majriti, en honor a nuestro astrónomo madrileño. Los otros tres exoplanetas de la misma estrella recibieron los nombres de Sahm, Saffar y Titawin. La propuesta la hizo el Club Astronómico Vega, de Marruecos. También, en esa misma ronda, se bautizaron planetas con el nombre de Quijote, Dulcinea, Rocinante y Sancho, todos ellos alrededor de la estrella Cervantes (mu Arae) en la constelación de Ara. El diagrama donde se reflejan los nuevos nombres es esta preciosidad:



Y el detalle de por qué se le concedió a Majriti este honor:

El planeta Majriti fue descubierto en abril de 1999; es casi 4 veces mayor que Júpiter, por lo que se piensa que es un gigante gaseoso.

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