Este es un post "colaborativo" (bueno, en realidad, bastantes de los que escribo lo son), en el sentido de que lo he construido con ayuda de vosotros, lectores y amigos. Empezó, de ahí el título, en una conversación con mi amigo Luis T. sobre las cosas que nos hacían aprender de memoria en el colegio y que ahí siguen, en alguna neurona perdida. Pero siempre dispuestas a reaparecer a la menor ocasión. Porque... ¿quién no se pregunta de vez en cuando por los "modos del silogismo"? ;-)

Colegio Nuestra Señora de la Fuencisla - Hermanos Maristas - Segovia - circa 1972. En la asignatura de Filosofía, en 6º de Bachillerato, nuestro profesor,
Don Andrés Rodao, insistía en la importancia de este asunto (no se lo vamos a discutir a estas alturas) y en que había que aprenderse lo siguiente:
- Barbara - Celarent - Darii - Ferio
- Cesare - Camestres - Festino - Baroco
- Darapti - Disamis - Datisi - Felapton - Bocardo - Ferison
- Bamalip - Camenes - Dimatis - Fesapo - Fresison
Para los que no tuvieron la suerte de compartir esta experiencia iniciática, vaya una breve explicación.
El caso es que Aristóteles fue quien definió 4 "clases de premisas" :
A - Universal afirmativo: Todo S es P
E - Universal negativo: Ningún S es P
I - Particular afirmativo: Algún S es P
O - Particular negativo: Algún S no es P