La cueva Morgota se encuentra en el municipio vizcaíno de Kortezubi, en la comarca de Urdaibai. A escasos 500 metros al noroeste de la más conocida cueva de Santimamiñe. La sima de acceso fue descubierta en 1982 y, en 1985, se documentó un yacimiento arqueológico en su interior. En mayo de 2014, miembros del Grupo de espeleología ADES localizaron una serie de pinturas y manchas en color rojo en el sector III de la cavidad, que poco después fueron certificadas como manifestaciones gráficas paleolíticas. El hallazgo obligó a poner en marcha una serie de actuaciones para el estudio y conservación del conjunto rupestre y arqueológico de la cueva de Morgota. En una de las primeras campañas, se encontró esta piedra pulimentada:
Como se puede observar por la escala, es una pieza pequeña, de 38 mm de longitud máxima por 14 mm de anchura y 0,96 mm de grosor, y un peso de 7,87 gramos. Según los descubridores: "muestra un pulimentado fino que abarca la totalidad de la superficie de la pieza. Forma parte del grupo tipológico de herramientas con filo y, de acuerdo al bisel simétrico del filo, se puede definir como hacha". Hacha pequeñita, diría yo, pero lo que nos interesa para este post es saber de qué material estaba hecha.

