jueves, 5 de noviembre de 2026

¿Cómo sabe la pantalla de tu móvil lo que quieres hacer con el dedo?

Hacía tiempo que no dedicaba un post a explicar (de forma espero que clara y amena) cómo funcionan ciertas cosas cotidianas que, si bien las damos por hechas, normalmente no entramos a entender lo que hay detrás de ese funcionamiento. 

(Ejemplos de posts publicados: 
- "¿Cómo llega un guasap a tu móvil?" aquí
- "¿Cómo se guarda un Terabyte de datos en una memoria USB?" aquí
- "¿Cómo se codifica la información en un QR?" aquí )

Hoy le ha tocado a la pantalla táctil del móvil (o del iPad o de la tablet).

Lo primero que hay que dejar claro es que, así como los primeros teclados de móviles, cajeros automáticos y similares funcionaban por presión, los que ahora manejamos lo hacen por electricidad. 

Este es el concepto básico: todo nuestro cuerpo, y también y especialmente la punta de los dedos, es conductor de electricidad. Una de las capas del móvil, que no se ve, es una trama de electrodos que almacena y conduce una carga eléctrica. Cuando tocas con la punta del dedo la superficie del móvil, esa trama detecta un cambio en la carga eléctrica y la localiza en una matriz de puntos. Se entiende que ese cambio solo se detecta con el dedo "desnudo"; si llevas guantes, salvo que sean unos especialmente diseñados, no funciona.

Vamos a destripar la superficie de un móvil en las distintas capas que lo forman, para entender mejor cómo funciona este mecanismo.



Algunas aclaraciones: 

- Se llaman pantallas capacitativas a las que funcionan como hemos dicho, mediante cargas eléctricas; las de presión se llamaban pantallas resistivas. Capacitativa viene de capacitancia, que es "la propiedad que tienen los componentes o circuitos eléctricos para almacenar energía en forma de carga eléctrica. Se mide en faradios (F)".

- Aunque puede variar según el modelo, es llamativo la cantidad de capas que hay entre el cristal de la cubierta ("Cover Glass") y el módulo donde se proyectan las imágenes que vemos en el móvil ("LCD Display Module"). 

- La capa que ahora nos interesa es la nº 2 de la figura, la "Capacitative Touch Sensor Layer". Como pone la explicación: "detecta el input táctil usando una matriz XY de sensores conductivos". Vamos a ver esto en más detalle:

En realidad se trata de dos capas de electrodos, una representa el eje x y la otra el eje y. Esta es una representación (se llaman capas ITO porque los electrodos están hechos de óxido de indio y estaño)


O, en forma más esquemática:


¿Cuántos puntos xy tiene esta matriz de electrodos? Pues depende de la resolución de su controlador interno (que es quien interpreta en qué punto de la pantalla se ha hecho contacto y decide lo que hay que hacer a continuación). Una resolución bastante utilizada es la de 1920x1080. El origen de coordenadas, el punto (0,0), está siempre en la esquina superior izquierda. Desde ahí, el eje x va hacia la derecha y el eje y hacia abajo.



Con lo que te tienes que quedar hasta ahora: cuando señalas con un dedo un punto de la pantalla de tu móvil, la cuadrícula de sensores detecta, recibiendo un cambio en la carga eléctrica, en qué punto xy de la pantalla lo has hecho y transmite esa información al controlador, que es quien lo analiza y decide qué hay que hacer en función de su programación (supongo que si señalas con un "dedo gordo", la red de sensores elegirá aquel punto xy con el mayor  cambio en la carga eléctrica). 

Por ejemplo, si el punto xy que has señalado corresponde a un botón de acción ("OK", "Aceptar",... ) o a una selección entre opciones ("Opción A", "Opción B",...) o a una imagen, un icono o a un enlace que se puede "pinchar", el controlador interpretará que eso es lo que has querido señalar y buscará la respuesta adecuada que tiene programada. Que, normalmente, será devolver una nueva pantalla en la capa de LCD Display.

Pero esto es solo el principio... con el dedo (y con más dedos) hacemos más cosas en la pantalla.

Por ejemplo, con un dedo podemos hacer dos "clicks" rápidos seguidos, y el controlador lo interpreta. O podemos mantener el dedo en el sitio unos segundos, y la respuesta es otra. O podemos deslizar el dedo rápidamente hacia arriba, hacia abajo, o lateralmente... la matriz de sensores detecta ese cambio y la página se moverá siguiendo ese movimiento.

Con dos dedos, el mecanismo es similar. La cuadrícula de sensores detecta que estás señalando dos puntos distintos de la matriz, y es capaz de calcular la distancia física que hay entre ellos. Si, como consecuencia del movimiento de los dedos, esa distancia aumenta, los sensores lo detectan y el controlador interpreta que lo que quieres hacer es "zoom in", o sea aumentar la resolución de lo que aparece en pantalla (de forma inversa, si la distancia disminuye, quieres hacer "zoom out" y, por tanto, bajar la resolución). 

Según el modelo de pantalla, hay otros movimientos con dos o más dedos que el controlador está programado para interpretar. El más curioso que he encontrado es: "Toque con tres o cuatro dedos (Tap): Pulsar con varios dedos a la vez para invocar atajos rápidos, como deshacer una acción o mostrar el portapapeles". La verdad es que no lo he probado...

Pues eso, que no te acostarás...
__________________________________________________________________

viernes, 30 de octubre de 2026

Esquelas curiosas (4)

Se acerca el Día de Difuntos (2 de noviembre, aunque las visitas a los cementerios se hagan mayoritariamente el día 1, que es el de Todos los Santos, porque es festivo) y, un año más, es un buen momento para publicar las esquelas curiosas recopiladas durante el año.

(La primera serie la publiqué el 9 de septiembre de 2022 - Aquí ; la segunda serie, el 5 de diciembre de 2024 - Aquí ; la tercera serie, el 31 de octubre de 2025 - Aquí)

Como ya comenté en las anteriores, proceden de los llamados periódicos "de provincias", porque son los que aún mantienen la tradición de publicar bastantes esquelas cada día, en muchos casos con la foto del difunto.

He seleccionado éstas que inserto a continuación, con una pequeña explicación o comentario. Desde el más absoluto respeto a las personas fallecidas y a sus allegados, entendiendo que, al ser información publicada, también puede ser compartida. Por orden cronológico. 

Octubre de 2025


No cabe duda de que el Doctor Tomàs y Vilaltella fue una eminencia médica. Lo de poner en la esquela todo su CV... 

viernes, 23 de octubre de 2026

Algarabía

La 2ª acepción de algarabía, según el diccionario de la RAE, es "lengua atropellada o ininteligible". Y a ella me voy a atener para tratar de explicar el significado de algunas palabras/frases/párrafos completos contenidos en canciones que todos conocemos y que hemos cantado muchas veces sin saber muy bien lo que decimos. Se entiende muy bien con el primer ejemplo:

Aserejé - Esta es la transcripción de la letra de la canción de Las Ketchup (2002): 

"Aserejé, ja, dejé 
Dejebe tu dejebere seibiunouva
Majavi an de bugui an de buididipi"
(se repite varias veces mientras se hace la famosa coreografía)

La letra de la canción de Las Ketchup cuenta la historia de un joven gitano llamado Diego que llega a una discoteca a la medianoche y le pide al DJ que toque su canción favorita, la cual se pone a cantar y bailar a su manera. Resulta que esta canción es Rapper´s Delight, del grupo de hip-hop estadounidense The Sugarhill Gang, lanzada en 1979, y cuya letra original dice: 

“I said-a hip, hop, the hippie, the hippie. 
To the hip hip hop-a you don’t stop the rock. 
It to the bang-bang boogie, say up jump the boogie. To the rhythm of the boogie, the beat”.

Parece que el inglés de Diego no era muy bueno, y lo que él escuchó fue el aserejé...

En este vídeo tienes la versión original de la canción en inglés. Dice el autor de la letra, Manuel Ruiz "Queco", que el hacerlo así fue "una broma en una noche de risas".

viernes, 16 de octubre de 2026

Santo Tomás Becket y las chovas piquirrojas

Es frecuente que, en una conversación informal sobre el blog, me preguntéis cómo se me ocurren los temas y el tiempo que me lleva documentarme y preparar los posts. Sobre lo primero, mi respuesta suele ser que, a raíz de todo lo que veo y leo, de pronto se me enciende una especie de bombilla interior que me dice "aquí puede haber un tema curioso". Entonces, profundizo en lo que me ha llamado la atención (hoy día buscar y encontrar información es muy fácil) y voy confirmando si el tema puede ser interesante para un post o no. El tema de hoy es un buen ejemplo.

En uno de mis paseos estivales por Bilbao, más concretamente en el límite entre los barrios de Deusto y San Ignacio, me encontré el pasado agosto con esta hornacina (debo decir que casi de casualidad, pues está en alto, medio tapada por ramas y no es fácil verla):


viernes, 9 de octubre de 2026

Suena un poco asquerosito...

...pero quizá el remedio a muchas de las enfermedades que podríamos calificar como propias del desarrollo humano venga de la vuelta a los orígenes... para ser más explícito, de las bacterias contenidas en los intestinos de individuos no "contaminados por la civilización".

Más claro: En poblaciones nativas, aisladas en lugares remotos del mundo, se han extraído muestras del microbioma (toda esa "fauna" que puebla nuestros intestinos), se han aislado los microorganismos que la componen y se han comparado con los de individuos habitantes de urbes modernas y, en ciertos casos, afectados de enfermedades que se pueden calificar como asociadas al progreso humano: obesidad, diabetes enfermedad inflamatoria intestinal, colitis ulcerosa, colesterol alto, esclerosis múltiple,... y las diferencias son significativas:

viernes, 2 de octubre de 2026

¿De dónde vienen los insultos?

Fue a finales del pasado mes de julio, en plena emergencia causada por los incendios en Ávila, Toledo y Madrid, cuando se produjo un intercambio de insultos entre dos conocidos políticos (creo que no hace falta explicitarlos) utilizando la palabra mamarracho/mamarracha. A los dos días, el periodista y recientemente nombrado académico de la RAE Álex Grigelmo publicaba en El País un artículo titulado "La palabra "mamarracho" como distracción". En él comentaba lo sucedido y, en lo que yo me fijé, ponía a "mamarracho" como "una muestra más de cuánto nos gustan a los hispanohablantes los insultos con reiteración vocálica, como tarambana, ganapán, mangarrán..." y así continuaba con una lista de unos 30 insultos más o menos conocidos.

Y lo que he hecho ha sido buscar 1) las definiciones de estos insultos según el diccionario de la RAE 2) el año de su incorporación a los diccionarios oficiales del español y 3) su etimología, algunas realmente curiosas. He seleccionado 12, los que me han parecido más interesantes, y los presento por orden de antigüedad en los diccionarios: 

- Haragán -1. adj. Que rehúye el trabajo.

Aparece por primera vez en el "Vocabulario Español/Latino" de 1495. La RAE lo incorpora a su diccionario en 1734.

Procede del árabe hispanico ẖará kán 'excremento ha sido', dicho para descalificar a alguien. Aunque hay otra propuesta que lo hace proceder de al-jayaguan , animales rebeldes que no querían caminar.


viernes, 25 de septiembre de 2026

¿Qué harán los humanos cuando la IA lo haga todo mejor?

Nota previa: Tenía ya previsto un post para publicar esta semana, pero... "la actualidad manda". En las dos últimas semanas ha "estallado" con gran efervescencia el debate sobre los peligros potenciales del desarrollo de la Inteligencia Artificial. Unos alertan sobre el riesgo que puede suponer para el futuro de la humanidad; otros matizan y descartan esos riesgos, si se establecen los controles oportunos. No voy a entrar hoy en ese debate. 

Pero sí que me ha hecho recordar un artículo publicado en agosto por Peter H. Diamandis, titulado "Qué harán los humanos cuando la IA lo haga todo mejor", que me hizo reflexionar cuando lo leí y que creo que aporta una visión muy interesante y reveladora, quizá excesivamente optimista, sobre el futuro que nos espera...

Lo copio y traduzco (Google Translate) tal cual. Solo he añadido algunas imágenes, para complementar el texto.

___________________________________________________________________

Una reflexión sobre el propósito, el sentido y el futuro más allá del trabajo

Peter H. Diamandis - 18 de agosto