jueves, 17 de septiembre de 2026

Porque... ¿y si sí?

Me imagino que la famosa frase de José Mota en el título habrá llamado tu atención y pensarás... ¿de qué irá el post de hoy? Pues la respuesta es fácil: voy a exponer una serie de datos/hechos y luego formularé una hipótesis. Tú mismo tendrás que responder si te parece acertada o descabellada.

Hechos I (y no, no es el libro bíblico) - La ciudad de Cartago, de la que solo quedan unas ruinas en las afueras de la actual ciudad de Túnez, fue fundada por emigrantes fenicios de Tiro a finales del siglo XI a.C. (alrededor del 814 a.C., según los expertos) El nombre de Cartago, qrt-ḥdšten en lengua fenicia, significaba "ciudad nueva". Estaba situada en un enclave enormemente valioso desde un punto de vista geopolítico y comercial. En mitad del Mar Mediterráneo, a unos 300 km de la isla de Sicilia y a unos 400 km de la de Cerdeña. Todo el tráfico marítimo, de este a oeste y de oeste a este, tenía que pasar por delante de su costa.

A mediados del siglo VI a.C. (es decir, unos 270 años desde su fundación), Cartago ya era una potencia importante en esa zona del Mediterráneo, que compartía con griegos (con importantes colonias en Sicilia) y etruscos (Roma todavía no había llegado a ser República). Se calcula que tendría unos cientos de miles de habitantes.

En el período 550-530 a.C. el sufete de Cartago (equivalente a rey o jefe supremo) fue Magón I, que dio origen a la dinastía de los Magónidas. A Magón le sucedió su hijo Asdrúbal I, a éste su hermano Amílcar Magón y a éste, parece ser aunque no está confirmado al 100% su hijo Hannón, conocido como "el Navegante". Aquí quería llegar yo. 

Representación de la ciudad de Cartago: colina de Birsa, puerto militar (circular) y puerto comercial


(Curiosidad 1: Estos Asdrúbal y Amílcar no son los que nos suenan a todos del libro de Historia. Lo que pasa es que eran nombres comunes entre los cartagineses, y especialmente en su clase dirigente. Los que nos suenan, incluido Aníbal, son del siglo III a.C., o sea unos 300 años después de los hechos que estamos relatando.

Curiosidad 2: En inglés estos nombres se escriben con H inicial: Hasdrubal, Hamilcar, Hannibal,... supongo que para darle una pronunciación de h aspirada)

Hechos II - En un manuscrito de 101 líneas, traducción griega del original fenicio y del que se conservan 2 ejemplares, uno en la Universidad de Heidelberg  y otro repartido entre el Museo Británico y la Biblioteca Nacional de París, está documentado el viaje que hizo Hannon el Navegante en el siglo V a.C. (no hay consenso sobre las fechas del viaje) para explorar la costa occidental de África. 

Con una escuadra que el documento cifra en 60 barcos y 30.000 expedicionarios (siempre se exageraban un poco estos datos) se puso en marcha desde el puerto de Cartago. Fue costeando toda la costa norte de África hasta llegar al estrecho de Gibraltar. Con rumbo sudoeste recorrieron toda la costa de los actuales Marruecos, Sahara Occidental, Mauritania, Senegal,... hasta girar al este, hacia el Golfo de Guinea y, según parece, llegar a avistar un volcán que algunos identifican con el Monte Camerún. 

En el gráfico de la derecha se muestra el recorrido aproximado. 

Preguntando a mis amigos "lobos marineros", me estiman esa distancia recorrida, desde Cartago a Camerún en unas 4.500 millas náuticas, esto es unos 8.300 km. Dato importante para lo que luego veremos.

"El relato está lleno de encuentros de la tripulación con ríos repletos de cocodrilos e hipopótamos, pueblos indígenas salvajes y un paisaje de volcanes activos, frondosos bosques y gran riqueza de recursos naturales" (Fuente: ver Posdata 1)

Un "encuentro" especialmente curioso tuvo lugar en una isla donde había unas criaturas muy peludas y salvajes, que ellos identificaban como seres humanos, y que en el manuscrito se denominan "gorillai" (en griego, traducción del fenicio que significaba "terrible", violento"). Trataron de establecer contacto, pero solo pudieron capturar, y matar, a tres hembras, cuyas pieles fueron llevadas de vuelta y exhibidas en el templo de Tanit en Cartago. En 1847, cuando el naturalista americano Thomas Savage dio nombre científico a estos grandes simios, Troglodytes Gorilla, utilizó esta palabra, tomándola del relato de la expedición cartaginesa. 

Primeras líneas del "Periplus de Hannon el Cartaginés" y su traducción al inglés





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Viaje de Himilco - Obra de Emilio Gómez Fernández
Hechos III - Por esos mismos tiempos, aunque menos confirmado, se dio también otra expedición, la de Himilcon. En este caso, desde las Columnas de Hércules tomó rumbo norte y, después de recorrer la costa occidental de la Península Ibérica pasó por el Golfo de Vizcaya, puso rumbo norte y llegó a Bretaña y, quizá, hasta la costa sudoeste de Inglaterra y la de Irlanda.

En este otro mapa se representa el hipotético viaje de Himilco. Como ya he señalado, hay mucha menos constancia documental de este viaje. La distancia recorrida en este viaje sería de unas 2.000 millas náuticas, unos 3.700 km.

Algunos estudiosos apuntan a que Hannon e Himilcon podrían ser parientes, incluso hermanos. 

Conclusión 1ª: Los cartagineses, y muy probablemente otros pueblos mediterráneos, como los tartesios, tenían conocimientos de navegación para hacer largas travesías, de más de 8.000 km. Alguno puntualizará que era navegación de cabotaje, de puerto a puerto siguiendo la línea costera. Pero expertos marinos advierten que en el cabotaje puede haber más riesgo que en la navegación por alta mar, donde sí, hay olas y tormentas, pero no arrecifes y barreras costeras.

Hechos IV - Y aquí damos un doble salto, en el espacio y en el tiempo. De 2.000 años. Y al mar Caribe. Muchos estudiosos de la conquista americana de los siglos XV-XVI señalan que un factor importante para que los nativos americanos recibieran, inicialmente, con expectación y buenas maneras a los señores que desembarcaban en sus costas, fue la existencia en muchas de esas culturas de la leyenda de los dioses blancos y barbados que, hacía mucho tiempo, habían visitado esas tierras y a sus antepasados y que un día desaparecieron... eso sí, prometiendo que volverían:  el Quetzalcoatl de los aztecas, el Kukulkán de los mayas, el Viracocha de los incas... ¡cuánta casualidad! (Otros dicen que todas estas historias de dioses blancos y barbados fueron una invención de los primeros cronistas, en su mayoría eclesiásticos, que así buscaban argumentos para reforzar la labor evangélica)

Hipótesis a confirmar: ¿Pudiera ser que esas leyendas tuvieran un poso de verdad? Que, 2.000 años antes, navegantes mediterráneos, desde las Islas Canarias, en lugar de tirar hacia el sur, hubieran emprendido rumbo oeste y, tras un viaje de 5.000 km llegar a las islas caribeñas y quizá a su costa continental? Es lo que he dibujado (con mal pulso) en este mapa: 

Periplo de Hannon (trazo rojo) y posible rumbo alternativo hacia el Caribe (trazo verde)






Hay otra idea que añade posibilidades a esta hipótesis. El famoso "Mapa de Ptolomeo", reflejo del conocimiento geográfico del mundo que se tenía en el siglo IV: Europa, Asia y África Septentrional.


Pero, si haces zoom en su extremo izquierdo, aparece una cadena de 6 islas situadas de forma vertical frente a las costas africanas, pero más alejadas que otros grupos de islas más pegadas a sus costas (¿Canarias? ¿Cabo Verde?)... ¿no presenta una similitud curiosa con las 6 islas más orientales de las Antillas: Guadalupe, Dominica, Martinica, Santa Lucía, Barbados y Granada:



Y entonces sale el escéptico: Sí, muy bien... ¿y por qué no sabemos de nadie que hubiera regresado de América antes de Colón? Pues vuelven los expertos marinos a ilustrarnos de que, hasta el descubrimiento de la Corriente del Golfo, y aún hoy en día, el viaje de vuelta es mucho más largo y azaroso que el de ida, y que no sería extraño que las trirremes y cuatrirremes no estuvieran preparadas para esos avatares...

Como muchas veces insiste José Orihuela, filósofo, antropólogo y escritor, autor del libro "ATLÁNTIDA, La LUZ de OCCIDENTE", firme defensor de esta hipótesis de contactos pre-colombinos, no estoy (estamos) diciendo que esto fuera así, sino que pudo haber sido y que hay que seguir estudiando esa posibilidad.

Porque... ¿y si sí?
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Posdata 1: Es muy interesante el libro recién publicado (marzo de 2026) de la historiadora inglesa Eve MacDonald titulado: "CARTAGO, Una nueva historia de un antiguo Imperio", porque resalta cómo la idea que tenemos de Cartago y de los cartagineses está profundamente alterada, y minusvalorada, por los escritores griegos y romanos que lo hicieron después de su destrucción. Vae victis!
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viernes, 11 de septiembre de 2026

El Tigre de Deusto

Va siendo costumbre que uno de mis primeros posts después del verano se refiera a algún edificio singular de Bilbao (ver el de 2024: "El misterio de los dos ¿pedagogos? desaparecidos" aquí y el de 2025: "Las Salas-cunas de finales del siglo XIX" aquí) Pues bien, este año voy a hablarte de "El Tigre de Deusto".

Si, como hacen ahora muchos turistas, vas paseando por el margen de la ría de Bilbao desde el Museo Guggenheim hasta el edificio Euskalduna, y te fijas en la orilla opuesta, la que corresponde al barrio de Deusto, verás este edificio:


viernes, 4 de septiembre de 2026

Cuando podías comprar heroína y cocaína en la farmacia...

En el post titulado "Productos que empezaron con otro uso", que publiqué en noviembre de 2022, ya hacía mención a algunos medicamentos que terminaron usándose para un fin muy distinto del que originalmente se pensó (por ejemplo el listerine o el bótox; lo puedes volver a leer aquí). Lo mismo pasó con algunos medicamentos que inicialmente se despachaban sin problemas en las farmacias y que hoy están catalogados como "drogas prohibidas". Vamos a ver el caso de la heroína y de la cocaína.

Heroína - Nombre químico: Diacetilmorfina - diamorfina. 

Aunque su primera síntesis, por acetilación de la morfina, se produjo en 1874, no fue hasta 21 años después, en 1895, cuando el químico Felix Hoffmann, de la farmacéutica alemana Bayer, lo registró con ese nombre. Al parecer, querían hacer referencia a los efectos "heroicos" y de algún modo eufóricos que provocaba su consumo.

Se presentaba como sustituto de la morfina, con propiedades analgésicas, supresor de la tos persistente, antidiarreico y que "no provoca adicción ni otros efectos secundarios". Y se compraba tranquilamente en la farmacia, en prácticos botes. 

En su descripción aseguraba que "la heroína no causa estreñimiento. Su dosis es mucho más baja que la de la morfina. La heroína se puede administrar a pacientes con un corazón débil que no tolera la morfina. Se recomienda administrarla en forma de polvo, mezclada con azúcar, o se puede disolver en brandy (sic) o en agua acidulada por la adición de unas pocas gotas de ácido acético". 

viernes, 26 de junio de 2026

Ruy González de Clavijo

El manuscrito que puedes ver en la imagen de la derecha corresponde al libro "Embajada a Tamorlán", escrito en 1406 por Ruy González de Clavijo, y que contiene la crónica de su viaje desde El Puerto de Santa María hasta la lejana Samarcanda (hoy en el territorio de Uzbekistán)

Gracias a él tenemos una detallada descripción, no solo de los avatares del viaje (duró 34 meses, desde mayo de 1403 a marzo de 1406) sino de los lugares, habitantes y costumbres por donde fue pasando. 

Esta embajada, enviada por el rey Enrique III de Castilla, fue la continuación de la realizada un año antes, en 1402, por  Pelayo Gómez de SotomayorHernán Sánchez de Palazuelos, que se entrevistaron con el Emperador Tamerlán en Angora (actual Ankara, Turquía) y de la que volvieron con pocos resultados, pero con el regalo de  tres princesas greco-húngaras, cuyos avatares conté en el post "Violante y Angelina: Dos princesas que vinieron de Hungría" (lo puedes volver a leer aquí). 

viernes, 19 de junio de 2026

Historia de la anestesia

En el post de hace unas semanas sobre la anestesia epidural ("Parirás con dolor..." --> lo puedes volver a leer aquí) ya dejé apuntado que la historia general de la anestesia merecía un post aparte. Pues aquí va. Y lo cierto es que éste me ha venido casi dado... Porque en la página web de "The Wood Library-Museum of Anesthesiology (WLM)", figura una "Historia de la Anestesia" muy documentada, por lo que me he limitado a seleccionar párrafos, traducirlos con ayuda de Google y añadir algunos comentarios propios (en azul) y algunas negritas. Y sin utilizar la IA...

El museo-biblioteca fue fundado en 1933 por el anestesista americano  Dr. Paul Meyer Wood, (1894 - 1963). Tuvo varias sedes itinerantes; desde 2014 está en Schaumburg, Illinois. Este es uno de los paneles del museo con la historia de la anestesia:



Y estos son los principales hitos:

viernes, 12 de junio de 2026

Irlandeses en Madrid

Alguno dirá que, últimamente, le estoy cogiendo afición al callejero madrileño... Pero es que, para un observador curioso, no deja de plantear preguntas interesantes. Pues resulta que, a mediados de marzo, iba yo tan tranquilo a asistir a una jornada sobre el futuro del talento y del empleo que se iba a celebrar en un local reformado de la calle de La Paloma (sí, donde está la famosa iglesia con la venerada imagen de la Virgen) cuando decidí dar un pequeño rodeo y adentrarme por unas calles pequeñas por las que no recordaba haber estado antes.

Y vi (y fotografié) las bonitas placas de algunas de ellas:




Calle de La Sierpe, Calle del Mediodía Grande, Calle de Los Irlandeses... Quizá influenciado por la cercanía de las celebraciones de San Patricio (17 de marzo), con su desfile por la Gran Vía y todo, me pregunté: ¿desde cuándo los irlandeses se han hecho merecedores de tener una calle en el Madrid antiguo? Pues a mirar mapas...

jueves, 4 de junio de 2026

Los constructores de dólmenes

Para muchos a los que la EGB nos pilló ya mayores, la Enciclopedia Álvarez, el Haces de Luz o similares fueron nuestras primeras fuentes de información sobre casi todo... también sobre la Historia de España. He rescatado de la Enciclopedia Álvarez esta lectura sobre el "Carácter, vida y costumbres de los íberos y celtas". Dedica, por favor, un par de minutos a su lectura:

Arsuaga, Bermúdez de Castro, Carbonell, Martinón-Torres,... toda una vida dedicada a desentrañar los entresijos y quehaceres de los pueblos primitivos de nuestra querida piel de toro cuando el redactor de la Enciclopedia Álvarez ya tenía todas las claves: "extraordinario amor por la independencia", "sabios, hospitalarios y nobles", "jamás faltaban a la palabra", "capaces de hacer los mayores sacrificios por el prójimo"... 

En fin, después de leer esto, ¿quién no puede sentir un íntimo orgullo de que un poco de sangre celtíbera corra por sus venas?