Va siendo costumbre que uno de mis primeros posts después del verano se refiera a algún edificio singular de Bilbao (ver el de 2024: "El misterio de los dos ¿pedagogos? desaparecidos" aquí y el de 2025: "Las Salas-cunas de finales del siglo XIX" aquí) Pues bien, este año voy a hablarte de "El Tigre de Deusto".
Si, como hacen ahora muchos turistas, vas paseando por el margen de la ría de Bilbao desde el Museo Guggenheim hasta el edificio Euskalduna, y te fijas en la orilla opuesta, la que corresponde al barrio de Deusto, verás este edificio:
Ya se ve que se trata de un edificio singular, por ese remate en forma de felino. Vamos a hacer zoom, para ver de qué se trata:
Como ya te he adelantado que el edificio se conoce como "El Tigre", está claro de qué animal se trata. Pero vamos a conocer un poco más de su historia.
Antes de 1940, la calle que iba desde la de Botica Vieja a la Plaza de San Pedro se conocía como Subida a San Pedro. En ella, en los números 7-9-11, se encontraba la fábrica de "Correas El Tigre", propiedad del industrial Juan Jesús Muñoz Mendizábal. Lo podemos ver en esta foto:
y en esta factura del año 1937:
Parece que esta actividad industrial comenzó en 1917, pero fue al finalizar la Guerra Civil cuando tuvo una expansión importante.
En 1940, Muñoz Mendizábal compró una fábrica de curtidos en Durango, compró un solar anexo a la fábrica de Deusto y decidió derribar las antiguas instalaciones y levantar un nuevo edificio en dicho solar para ampliar la zona fabril y para albergar las oficinas centrales de la empresa.
Encargó el proyecto al arquitecto vizcaíno Pedro Ispizua (1895-1976). El edificio finalmente pasó a constar de cinco pisos más el bajo, con muros de hormigón armado y cubierta aterrazada y con dos partes diferenciadas, ocupando un solar en forma de "L" en donde la calle de Botica Vieja se encontraba con la Subida a San Pedro. (Nota: en 1943 el Ayuntamiento de Bilbao decidió cambiar el nombre de la Subida a San Pedro y dedicarla a la hoy Beata Rafaela Ybarra, fundadora de la Congregación de los Santos Ángeles Custodios, y así permanece hasta hoy).
Este es el proyecto de la fachada:
Ya se ve que, en el proyecto inicial de Ispizúa, ya figuraba el remate con un felino, aunque con un aspecto más tranquilo del que hemos visto más arriba. En uno de los lados del templete se adivinan las letras "gre", seguramente de Tigre, mientras que en el otro, parece poner "Est", que no está claro a qué podía corresponder.
Pues vamos al tigre. Fue un encargo al escultor alavés Joaquín Lucarini (1905-1969). Aparte de responder a su marca comercial, se dice que lo que quiso el industrial fue "epatar" a la burguesía tradicional bilbaína, que no le consideraba uno de los suyos, con un alarde de poderío.
Porque la escultura tiene 9 metros de largo, de cabeza a punta de rabo, y se ve desde lejos... Está hecha totalmente de hormigón. El vientre está hueco y se podría poner una persona de pie; está hueco porque, si no, el edificio no aguantaría todo el peso. Aun así, la escultura pesa 14 toneladas y fue ensamblada en las alturas a partir de 115 piezas prefabricadas. La escultura se comenzó a instalar en octubre de 1942, aunque los remates finales llevaron hasta 1943. No he encontrado ninguna crónica ni testimonio gráfico del proceso de instalación.
En la actualidad, el edificio "El Tigre" ha sido reconvertido en bloque de viviendas, habiendo sido rehabilitada su fachada y totalmente renovada la cubierta. También el tigre ha sido restaurado.
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Posdata: Un tema de debate durante muchos años entre los bilbaínos fue si el animal que coronaba el edificio de Deusto era un tigre o una leona... Porque a nivel de calle el aspecto del animal era un poco ambiguo y era difícil distinguir sus atributos sexuales. Recojo aquí lo que reflejaba Pablo Martínez Zarracina en un artículo de 2008 titulado "Un tigre en el tejado":
"Dicen que la humanidad se divide entre aristotélicos y platónicos. Los bilbaínos, en cambio, lo hacemos entre los que piensan que es un tigre y los que piensan que es una leona. Hablo, por supuesto, del portentoso felino que habita la azotea de un conocido edificio de Botica Vieja, en Deusto. El debate sobre la naturaleza del animal pertenece a esa intrahistoria jocosa e insignificante que anima la vida de todas las ciudades, incluida la nuestra. Quienes llevan años defendiendo que la bestia es una leona se llevarán un chasco al ver estas fotos. Fíjense en la zona clave: es un tigre. No hay más que hablar".
Y aportaba esta clarificadora foto:
Buscando por las redes, he encontrado esta otra, más contundente si cabe:
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