
La historia "oficial" reconocida hasta ahora es que, muy resumida, estamos aquí porque hace 65 millones de años, como consecuencia del impacto de un asteroide de unos 10 Kms. de diámetro en el Golfo de México, se extinguieron los dinosaurios. Porque, gracias a ello, unos animalillos pequeños e indefensos (a los que ahora denominamos mamíferos, porque tenían la peculiaridad de albergar a sus crías en el interior de sus cuerpos hasta el momento del "nacimiento" y alimentarlas en los primeros meses de su vida mediante leche materna producida en sus glándulas mamarias, y no en huevos externos como la mayoría de las especies terrestres de por aquel entonces) encontraron un ecosistema un poco más amigable donde poder vivir y evolucionar. Y de los mamíferos primitivos, parecidos a ratas grandes, fueron surgiendo los distintos órdenes: Euterios, Exafroplacentalia, Boroeuterios,... hasta llegar a los primates y, después, a los homínidos.
¿Y qué pasa, que no fue realmente así? Bueno, en términos generales la historia no cambia. Pero lo que un reciente artículo publicado en la revista Nature (Nov. 2017) y titulado: "Site of asteroid impact changed the history of life on Earth: the low probability of mass extinction" por Kunio Kaiho y Naga Oshima, propone es que los dinosaurios se extinguieron por las peculiares características geológicas del sitio donde impactó el asteroide. Que si hubiera impactado en otro sitio, es muy probable que las consecuencias hubieran sido muy distintas. Y, esto es lo sorprendente, que sólo un 13% de la superficie terrestre presenta estas características. O sea, que, como dice el título del post, "estamos (los seres humanos) aquí de casualidad". Pero, vamos por partes.