Banda sonora: Ya que uno de los Alfonsos de los que vamos a hablar, el conocido por "el Sabio", también fue compositor, vamos a escuchar la cantiga 156 - "
A Madre do que de térra primeir'ó me foi fazer", interpretada por
Rocío de Frutos y el
Ensemble Fontegara.
Aquí.
****************************************************************************
Cuando estaba preparando el artículo sobre las Mafaldas de Saboya de hace unas semanas, tuve que empaparme del "lío" de reyes y parentescos que en esos siglos se daba en los reinos de León, Castilla, Aragón y Portugal. Porque todo eran Fernandos, Sanchos, Enriques y Alfonsos. Eso ellos, que las reinas casi siempre eran Urracas, Leonores, Blancas o Berenguelas...
 |
Alfonso I de Asturias |
Entre todos los nombres, me llamó la atención el de Alfonso, quizá porque, en la lista de reyes de "la Reconquista", era el tercero en aparecer (después de
Pelayo y
Fruela). Fue
Alfonso I de Asturias (693-757), llamado "el Católico" (no olvidemos que los visigodos, después de la conversión de Recaredo, eran católicos), hijo del duque
Pedro de Cantabria. Llegó al trono no por méritos propios (que quizá también algo puso de su parte) sino porque estaba casado con
Ermesinda, la hija del rey Don Pelayo.
En todas las etimologías se dice que Alfonso (o Alonso) es un nombre de origen germánico (que entiendo que se quiere decir visigodo, por quien ocupaba en aquellos siglos los últimos reductos de los Picos de Europa). Pero es curioso que de un cántabro Pedro (a su vez hijo de un Didacus), que parece apuntar a un origen hispano-romano, se bautice a un niño con un nombre "foráneo". Más me inclino a pensar que la elección del nombre pudo estar influenciada por la veneración a
San Ildefonso de Toledo (607-667), uno de los padres de la Iglesia católica, perteneciente a una familia noble visigoda.
El caso es que, una vez puesta en marcha la rueda de los Alfonsos, no hubo quien la parara en 800 años. Parafraseando a Estrabón (también hay dudas de que fuera él el autor de la famosa frase sobre las ardillas y los árboles en Hispania), podemos decir que "desde el siglo VII al XV casi siempre hubo en la Península Ibérica un rey Alfonso, o un Alfonso destinado a ser rey".