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Portada del artículo de McKinsey - 1998 |
Para los que me conocéis desde hace más tiempo, seguro que me habéis oído defender la tesis de que la palabra "talento" aplicada al mundo empresarial sólo se empieza a escuchar a finales de los 90 del siglo pasado. Y fue a raíz de la publicación, en 1998, del artículo "
The War for Talent" en el McKinsey Quarterly. Antes de esa fecha, la palabra "talento", en España, sólo se aplicaba en dos ámbitos:
- el religioso, a partir de la parábola de los talentos, recogida en el Evangelio de San Mateo.
- el artístico o el relacionado con actividades "raras", cuando se decía que alguien tenía un gran talento musical, pictórico, deportivo, para las matemáticas o para jugar al ajedrez.
En el ámbito empresarial se hablaba de "capacidades", "aptitudes", "destrezas", "competencias", y los más cursis decían (decíamos) "skills".
Pero ahora que el "talento" lo inunda todo (poco han tardado en aparecer el CTO - "Chief Talent Officer" o los Departamentos de Gestión del Talento), vale la pena remontarse un poco a sus orígenes. Y para eso rescatamos la parábola de los talentos (Mt. 25, 14-30):
"... un hombre que se iba al extranjero llamó a sus siervos y les encomendó su hacienda: a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual según su capacidad; y se ausentó".