viernes, 10 de febrero de 2023

El acueducto de Silvio

Un segoviano oye o lee la palabra acueducto y enseguida le resuena... De Alcántara, de Tarragona, de Mérida, de Almuñecar... o de Segovia, por supuesto. Eso en España, que luego están los del sur de Francia (Nîmes, Arlés,...) y los de la antigua Roma. Por eso, me llamó la atención cuando escuché por primera vez hablar del "acueducto de Silvio": ¿Dónde estará? ¿Qué ciudad abastecerá? ¿Qué cauce de río sorteará? ¿Quién será ese Silvio? Pero, tranquilo, es normal que tampoco a ti te suene (salvo que tengas estudios médicos o sanitarios). El acueducto de Silvio tiene una longitud de 15 a 18 mm (sí, milímetros, el ancho de un dedo más o menos), y está situado... en el interior de tu cerebro. Vamos a verlo en una foto...

El acueducto de Silvio es el pequeño tramo vertical de color naranja. Su nombre proviene de que une la parte superior de color azul, con forma de cabeza de gallina o algo así, que es el tercer ventrículo craneal, con la parte inferior, el cuarto ventrículo, que se prolonga hacia abajo, hacia el interior de la médula espinal. La parte superior de la foto, con forma de herradura, son el primer y segundo ventrículo craneal. 

El nombre de Silvio se debe a Franciscus Sylvius (1614-1672), médico anatomista y científico holandés, que fue uno de los primeros defensores de la existencia del sistema circulatorio sanguíneo. En la nomenclatura anatómica actual, ya casi no se usa el nombre de "acueducto de Silvio", sino que se habla del "acueducto del mesencéfalo" o, simplemente, del "acueducto cerebral". ¿Y qué es lo que "conduce" este acueducto? Pues no es agua, sino el líquido cefalorraquídeo (LCR). El LCR está compuesto principalmente por: agua, sodio, potasio, calcio, cloro, sales inorgánicas (fosfatos) y componentes orgánicos (producidos por las células gliales).


Si consultas la Wikipedia te encuentras una descripción de la circulación del LCR que raya en lo esotérico: 

"La circulación del LCR comienza en los ventrículos laterales, continúa hacia el tercer ventrículo por los agujeros de Monro (agujeros interventriculares) y luego transcurre por el acueducto cerebral (acueducto de Silvio o mesencefálico) hasta el cuarto ventrículo. Desde allí fluye, a través de un conjunto de orificios, uno central (agujero de Magendie) y dos laterales (agujeros de Luschka), que ingresan en la cisterna magna, un gran depósito de líquido ubicado por detrás del bulbo raquídeo, y por debajo del cerebelo y hacia abajo al conducto ependimario de la médula espinal a través del obex".

En resumen, es un circuito que comienza en los ventrículos cerebrales, sale por los agujeros de Magendie y Luschka y baña el encéfalo y la médula, circulando por el espacio subaracnoideo del sistema de meninges. Andrew Taylor Still (1828-1917), considerado el padre de la Osteopatía, dijo que era "el líquido más excelso del cuerpo humano". Baña y protege todo nuestro sistema nervioso central hasta la zona del hueso sacro, en la base de la columna vertebral, por el interior de la médula espinal. No es mucha cantidad, unos 150 ml en total en un adulto (un "quinto" de cerveza tiene 200 ml). Pero es de vital importancia en el equilibrio general del organismo, y se renueva completamente cada 3-4 horas.

Según Unai Aso Poza, en su artículo "Acueducto de Silvio: características de este canal cerebral", publicado  en la revista "Psicología y Mente" en septiembre de 2019, las funciones del LCR son: 

- Actuar como protector frente a traumatismos cráneo-encefálicos.
- Proporcionar soporte hidroneumático.
- Eliminar metabolitos residuales del sistema nervioso, y 
- Actuar como mecanismo homeostático cuando se producen ciertos desequilibrios hormonales en el organismo.

La estenosis ("estrechamiento") del acueducto de Silvio, especialmente la congénita, produce en los recién nacidos un aumento de la cantidad de LCR en el cerebro ("hidrocefalia") que puede tener consecuencias graves si no se trata a tiempo.

Fue el médico osteópata americano William Garner Sutherland (1873-1954) quien primero describió, en 1929, lo que llamó el "Primary Respiratory Mechanism" (PRM) o Mecanismo Respiratorio Primario. Se trataría de un movimiento oscilante, de flujo y reflujo, independiente de la respiración pulmonar, pero que también sería fundamental para el funcionamiento del organismo. Y estaría formado, precisamente, por el conjunto "craneosacral" por el que circula el LCR. También observó que los huesos del cráneo no estarían completamente soldados, sino que permitirían un ligero movimiento, que también se vería influido por este PRM. 

Su análisis, conocimiento y aplicación terapéutica dieron origen a la osteopatía craneosacral, que posteriormente ha ido evolucionando como una terapia complementaria en sí misma, con diferentes enfoques, unos más biomecánicos y otros más
biodinámicos y holísticos.

La "explicación" de Sutherland para este movimiento respiratorio generó, y sigue generando, mucha controversia:  "El Dr. Sutherland consideraba que la fluctuación del líquido cefalorraquídeo es la primera y más fundamental característica del sistema respiratorio primario. El concepto de Sutherland es que la causa de esta fluctuación no está en las estructuras que rodean a la membrana duramadre sino en que se impregna de la energía del Aliento de la Vida en el que todo y todos estamos inmersos. Su explicación para esto era que el líquido cefalorraquídeo y otros fluidos corporales se impregnan del aliento de la vida para poder esparcir la “fuerza de vida” que contiene, por todo el cuerpo. Él concibió el aliento de la vida como una expresión de una inteligencia superior que proporcionaba al cuerpo humano un principio de ordenación básica e integradora. Este concepto puede compararse al papel del Ki o Qi, en la medicina oriental, o el prana, en la medicina ayurvédica". (Extraído de www.craneosacral.org)

Foto: Biodynamic Flow
- Escuela de Biodinámica Craneosacral -
Lo que sí parece que funciona, independientemente de cuál sea la explicación que uno crea sobre su origen, es el masaje profesional que actúa sobre este conjunto orgánico: "El terapeuta aplica un contacto muy suave y percibe a través de los mecanismos de propiocepción de sus dedos, los movimientos y cualidades sutiles de los ritmos internos, para diagnosticar donde se localizan las resistencias y bloqueos que impiden la expresión libre de los biorritmos".

Las aplicaciones de la terapia biodinámica craneosacral son muy diversas, y sus beneficios potenciales muy notables:

- Reduce el estrés pues actúa directamente sobre el Sistema Nervioso Central.
- Mejora la calidad del sueño.
- Aumenta la vitalidad y la sensación de bienestar.
- Proporciona más claridad mental.
- Nos ayuda a tener una mayor conciencia de las sensaciones corporales, aprendiendo a escuchar nuestro cuerpo.
- Nos ayuda a acceder a nuestros recursos internos, poniendo en marcha los mecanismos de autocuración.
- Nos ayuda a cambiar patrones de comportamiento.
- Nos ayuda a tener más capacidad para gestionar las emociones y las experiencias de la vida, en general.
- Nos ayuda a liberar experiencias traumáticas del pasado, que se encuentran retenidas en el tejido.
- Nos ayuda a conectarnos a un nivel profundo con nuestra esencia; facilitando un realineamiento hacia la armonía y el equilibrio necesario para nuestra evolución y bienestar. 

(Extraído de www.biodynamicflow.es)

Foto: Natt Center
Como sucedió con la milenaria práctica de la meditación oriental y del ahora de moda "mindfulness", donde poco a poco las nuevas tecnologías de exploración del cerebro (Electroencefalografía, Resonancia Magnética, TAC, PET,...) fueron aportando evidencias científicas que justificaron los beneficios que se obtenían de su práctica, seguramente nuevos estudios clínicos podrán dar una explicación más científica a los beneficios de la terapia craneosacral. Mientras tanto, al que le resulte beneficiosa, que se ponga en manos de profesionales bien cualificados (como mi amiga Marga San Antonio, por ejemplo, que me ha ayudado a componer este post).
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Vaya, vaya, pues parece que ha dado de sí el pequeño acueducto de Silvio... Voy a ver si encuentro en el cuerpo un "alcázar" :-)))
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1 comentario:

  1. Interesante incursión en la fisiología. El concepto de Aliento de vida me ha recordado el "Elan Vital" de Teilhard de Chardin (ver https://economiayfuturo.es/el-pensamiento-de-teilhard-de-chardin/) jesuita y filósofo francés.

    El masaje en la cabeza, bien dado, es un auténtico placer. Cuando vivía en California, solía ir a un peluquero japonés, un señor bastante mayor, que era un verdadero genio. Cuando me lavaba la cabeza, con el pelo aun empapado en agua tibia y champú, dedicaba unos minutos a frotar con maestría desde el cuello a la frente y aquello era, supongo, la experiencia del Nirvana.

    De vuelta a España, he solicitado ese servicio en un par de salas de masaje oriental pero no he conseguido el mismo resultado. Sigo buscando.

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