martes, 21 de abril de 2020

El viaje de la evolución: los últimos 40 millones de años


Platirrino y Catarrino
En un post anterior, dejábamos el viaje de 4.500 millones de años que la vida ha realizado en el planeta Tierra, en el momento, hace unos 40 millones de años, en que se produjo la separación entre los "monos del Nuevo Mundo" (los platirrinos) y los "monos del Viejo Mundo" (los catarrinos).

Que ahora los vemos un poco diferentes en la foto, pero que hace 40 millones de años serían prácticamente iguales. Lo curioso es la diferente evolución que ha tenido cada "rama". Mientras que los de nariz chata se han quedado en eso (bueno, y seguramente son ahora más hábiles que sus ancestros en desenvolverse en las selvas tropicales americanas), los de nariz "hacia abajo" evolucionaron hasta dar origen, 36 millones de años después, al género Homo. Pero vamos por partes, porque la cosa no fue tan lineal y "predeterminada" como a veces se presenta.



Seguimos el viaje de la mano de Juan Luis Arsuaga y su libro "Vida, la gran historia". La primera "escisión" en los catarrinos se produjo hace unos 23 millones de años, entre el final del Oligoceno y el comienzo del Mioceno. Por un lado evolucionaron los "circopitécidos" (que dieron origen a lo que hoy llamamos babuinos, macacos, mandriles,...) y por otro los "hominoideos", que, dice Arsuaga: "se diversificaron mucho, habitando las pluvisilvas (selvas húmedas todo el año), laurisilvas (con árboles de hoja perenne, del tipo del laurel) y bosques estacionales de Europa, África y Asia.  Eran los primates dominantes, y la Tierra, "el planeta de los simios". Luego cambió el clima, como sabemos, y las selvas tropicales y subtropicales no han hecho más que retroceder desde entonces".

Dentro de los hominoideos, a su vez, hace unos 10-15 millones de años se "separaron" los ancestros de orangutanes y gorilas de los ancestros de chimpancés y humanos. Y sólo hace 7 millones de años, anteayer como quien dice en este viaje de 4.500 millones de años, las ramas de chimpancés y humanos empezaron a cobrar vida separada. Creo que va a quedar más claro con una imagen:


Ya sólo nos quedan 7 millones de años de viaje hasta el presente. Los primeros fósiles atribuidos a nuestro linaje son los Ardipithecus, que vivieron hasta hace unos 4,5 millones de años. Todavía muy "primates", muy "arbóreos" y con poco que resaltar. Después aparecieron los Australopithecus, considerados como los primeros bípedos verdaderos, capaces de andar erguidos sobre las dos piernas, sin necesidad de apoyar el dorso de las manos como hacen gorilas y chimpancés. El más antiguo y más completo, una hembra apodada "Little Foot", se descubrió en Sudáfrica en 1994 (el anterior "representante" famoso de esta especie fue "Lucy", también hembra, que a muchos os sonará, descubierta en Etiopía en 1974).

Este avance evolutivo se considera crucial. Al liberar los brazos, las manos van adquiriendo (o recuperando, porque otros monos más "primitivos" ya lo hacen) la capacidad de manipular objetos con precisión, primer paso para la fabricación de herramientas.

Lo curioso es que este cambio evolutivo, la postura bípeda, se dio en poco tiempo (hablando en términos paleontológicos), apenas un par de millones de años, lo que lleva a Arsuaga a reflexionar: "¿es concebible dentro de la teoría evolutiva moderna que un cambio tan drástico de postura como el nuestro se produzca en relativamente poco tiempo y que no exija un prolongado periodo de lenta transformación? ¿Y cómo podrían ser adaptativas esas etapas intermedias entre la cuadrupedia y la bipedia)... El caso es que no sabemos a ciencia cierta (¡qué magnífica expresión!) cómo apareció la postura bípeda, porque nos la encontramos en los australopitecos ya completamente realizada".

Pero la máquina del tiempo sigue avanzando inexorable. Y llegó el momento del género Homo: Homo habilis, Homo rudolfensis, Homo antecessor, Homo ergasterHomo erectus. Así, todos seguidos, porque no es fácil establecer compartimentos estanco entre ellos; más bien da la sensación de que todos ellos llegaron a "cohabitar" el Viejo Mundo en el período comprendido entre hace algo menos de 2 millones de años y hace menos de 300.000 años (si se confirma la datación de un fósil de erectus descubierto en Ngandong, en la isla de Java). Aquí la "foto de familia" junto con algunos antepasados:


(Paréntesis: Los grandes olvidados muchas veces de esta historia de la evolución en sus últimas etapas son los Parántropos, otros homininos coetáneos de los "habilis", pero desaparecidos hace algo más de un millón de años. "Estaban por todas partes, de cara y muelas enormes, especializados en masticar mucho, con un gran desarrollo de los músculos temporal y masetero... su zona adaptativa era otra, con una dieta que incluía vegetales consistentes (difíciles de partir) y duros (abrasivos) del tipo de las semillas pequeñas, los granos y los frutos con cáscara". Se piensa que su extinción fue debida a lo que se conoce como "competencia ecológica", causada por los babuinos o por los erectus).

En Europa, hace unos 400.000 años, se va consolidando una nueva rama del género, el Homo heidelbergensis, muy presente en la Sima de los Huesos, en el yacimiento de Atapuerca (Burgos), que evolucionará hacia el Homo neandarthalensis. En cuanto al Homo sapiens, de origen netamente africano, recientes hallazgos en el yacimiento marroquí de Jebel Irhoud han sido datados en torno a los 315.000 años, lo que supone una antigüedad bastante mayor de la aceptada hasta entonces.

Se sigue estimando la "salida de África" del sapiens hacia el Oriente Medio y después Eurasia hace unos 60.000 años. Pero antes de eso, hace unos 75.000 años, tuvo lugar un hecho curioso. Dejemos que lo relate Arsuaga:

"Hay datos genéticos que hacen pensar que nuestra especie atravesó, en su evolución, lo que se conoce como un cuello de botella, es decir, un momento en el que el tamaño de la población se redujo drásticamente. Este estrangulamiento tuvo lugar, según el reloj genético, hace unos 75.000 años, por alguna razón que se nos escapa. Podría tener que ver con una gigantesca erupción volcánica ocurrida en Sumatra que sin duda tuvo que modificar el clima, enfriándolo de pronto severamente durante algunos años en un invierno volcánico. Otros autores ven en la llegada de una nueva glaciación, después de un periodo cálido, la causa del colapso ecológico. De ser eso cierto y, a pesar de nuestra gran inteligencia, estuvimos a punto de extinguirnos... Fuera cual fuera la causa, descendemos de muy pocos individuos".

Creo que es el momento de incluir otro gráfico (ojo, que el punto 0 está a la izquierda y el pasado va hacia la derecha):


Esta posibilidad de extinción de la "especie humana" hace 75.000 años hace que nos volvamos a plantear algunas preguntas similares a las del inicio del libro:

¿Tenía que llegarse a una especie inteligente y tecnológica al cabo del tiempo? Si no hubieran sido los sapiens... ¿habrían evolucionado los neanderthales, quizá en un lapso mayor de tiempo, hasta ocupar ese lugar predominante? ¿o tal vez los monos platirrinos de Sudamérica, en otros 40-50 millones de años, una vez que, consolidado el istmo de Panamá, ya pudieran expandirse a América del Norte, habrían dado origen a nuevas especies "humanas"?  Quién sabe...

¿Y a futuro? Parece que hay un cierto consenso en que "la evolución ha terminado, salvo para nuestra especie", en el sentido de que "es posible... que no quepa esperar nada realmente nuevo de las demás especies; pero no porque carezcan de potencial evolutivo, sino porque mucho me temo que las especies del futuro serán como nosotros los humanos queramos que sean, y sólo existirán las que permitamos que existan".

Y concluye Arsuaga: "Las reglas del juego evolutivo han cambiado definitivamente".

¿Y cómo puede evolucionar el Homo Sapiens? Uff.... Aquí hay tema. Fin del viaje por el momento.
_______________________________________________________________


Posdata: Un cariñoso recuerdo para mi profesor de Bachillerato D. Andrés Rodao, fallecido la semana pasada. Además de hacer que me aprendiera de memoria los modos del silogismo, que ya mencioné en un post hace unos meses (aquello del Barbara, Celarent, Darii, Ferio), me hizo escribir dos trabajos para la clase de Literatura de 6º, uno sobre "El Poema del Mío Cid" y otro sobre "Historia de la vida del Buscón, llamado don Pablos; ejemplo de vagamundos y espejo de tacaños" de los que guardo muy buen recuerdo (será porque me puso muy buena nota; también me recomendaba que siguiera escribiendo, que se me daba bien).


1 comentario:

  1. Como siempre, una inversión interesante y fresca leer tus post
    Un abz

    ResponderEliminar