Fue a finales de 2017 cuando apareció por primera vez en este blog la
XPRIZE Foundation. Era la promotora del desafío
Google Lunar XPRIZE (Podéis recordar aquí el artículo: "
Carrera espacial low cost"). Aquel premio quedó desierto, porque ninguno de los finalistas cumplió el plazo establecido: 31 de marzo de 2018. Aunque, meses después, en Abril de 2019, uno de ellos (
SpaceIL) sí que llegó a la Luna, pero falló la etapa final y, en lugar de alunizar, se estrelló contra su superficie.
La Fundación fue creada en 1994 por el ingeniero y emprendedor americano, nacido en el Bronx, hijo de inmigrantes griegos,
Peter H. Diamandis. Copio de su página web (www.xprize.org):
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Peter H. Diamandis, fundador de XPRIZE |
"La misión de XPRIZE es articular claramente una visión de un futuro preferido y positivo en un conjunto de disciplinas; identificar una hoja de ruta de los avances necesarios para llegar allí, y establecer los incentivos que enfocarán los recursos, el talento y la tecnología necesarios para permitir avances y acelerar ese futuro.
Queremos inspirar y guiar a los innovadores para crear avances que permitan un mundo de abundancia, un mundo donde cada hombre, mujer y niño pueda acceder a toda la energía, agua potable, vivienda, educación y atención médica que necesiten.
La Fundación cree que las soluciones pueden venir de cualquier persona, en cualquier lugar. Los científicos, ingenieros, académicos, emprendedores y otros innovadores con nuevas ideas de todo el mundo están invitados a formar equipos y competir para ganar el premio. En lugar de arrojar dinero a un problema, incentivamos la solución y desafiamos al mundo a resolverla".
El concurso de premios con incentivos ha existido durante siglos. Por ejemplo, el premio Longitude (convocado en 1714 por el Parlamento británico para resolver el problema de la determinación de la longitud geográfica, que quedó desierto, pues el problema se resolvió por otro lado, antes del plazo establecido), o el premio Orteig (por Raymond Orteig, hotelero neoyorkino, que ofreció $25.000 del año 1919 para el primer aviador que hiciera el vuelo París-Nueva York o viceversa sin escalas) que impulsó a Charles Lindbergh a cruzar el Atlántico en su "Spirit of St. Louis".