viernes, 25 de noviembre de 2022

Las torres de los perdigones

Torre de los perdigones - Sevilla
Fue en el "Naukas Bilbao" del pasado mes de septiembre, evento que ya he mencionado en otro post. Clara Grimá, matemática y divulgadora científica, tituló su presentación de 10 minutos (es el tiempo que tiene asignado cada ponente): "Pepe Cervera y la Torre de los Perdigones". Allí fue la primera vez que oí hablar de las torres de los perdigones. Clara refería cómo, en una visita a Sevilla, Pepe Cervera, también conocido divulgador científico fallecido en 2018, le había explicado el origen y la función de estas torres. La propia Clara mencionaba que había varias de estas torres por España, pero se disculpaba de que no le había dado tiempo a documentarse... Yo me quedé con la copla... y aquí va mi "investigación".

La Torre de los Perdigones de Sevilla está en el Parque de los Perdigones, a 5 minutos andando desde la Basílica de la Macarena hacia el río. Es el último vestigio de la fábrica de San Francisco de Paula, construida hacia 1885 y dedicada a la fabricación de perdigones, balas, planchas y bañeras de zinc. Tiene 45 m de altura.

viernes, 18 de noviembre de 2022

Productos que empezaron con otro uso

Como siempre digo, no voy a descubrir la pólvora... toda la información que comparto en estos artículos está en la red. Por eso, si buscáis algo así como "Inventos que se usan para otra cosa" os aparecerán varios artículos de prensa o referencias de blogs que han tratado el tema. Mi aportación, si te vale, está en presentar la información de una manera amena y, quizá, en buscar alguna ramificación interesante que no he visto tratada en esos artículos. Allá vamos con 4 productos cuya historia me ha parecido curiosa.

Listerine - Hoy todos lo conocemos como colutorio utilizado en la higiene bucal. Su argumento de venta, desde los años 20 del siglo pasado, se basa en que "combate el mal aliento". Pero no empezó así.

El "invento" lo desarrolló en St. Louis, Missouri, en 1879 el químico americano Joseph Lawrence, que dos años después licenció su fórmula al farmacéutico Jordan Lambert

Le dio el nombre de Listerine como homenaje al cirujano británico Joseph Lister (1827-1912), considerado el padre de la antisepsia. Copio de la Wikipedia: "Lister publicó en "The Lancet" un artículo en el que proponía el origen bacteriano de la infección en las heridas y métodos para luchar contra ella: el uso del fenol como antiséptico para lavar el instrumental, las manos de los cirujanos y las heridas abiertas. El efecto fue espectacular; procedimientos quirúrgicos que antes eran una sentencia de muerte por infección casi segura se convirtieron en rutina".

El primer uso del Listerine fue como antiséptico quirúrgico y como germicida general, por lo que se recomendaba en tratamientos tan variados como la gonorrea o los hongos de los pies. En el anuncio de la primera época se ve cómo se recomienda su uso como antiséptico general, como hoy hacemos con el Betadine ("Iodopovidona").

viernes, 11 de noviembre de 2022

Mónico Sánchez

Fue hace unas semanas, en el encuentro de divulgadores científicos Naukas Bilbao (cita anual muy recomendable, por cierto), cuando escuché hablar por primera vez de Mónico Sánchez. La charla de Iván Rivera se titulaba "Madame Curie, heroína de guerra con tecnología manchega" y así, a priori, daba pocas pistas de sobre qué iba... (el vídeo de la interesante charla, son diez minutos, lo puedes ver aquí, pero te aconsejo que lo hagas después de leer el post).

Empezando por el final, resulta que, al exhumar en 1995 el cuerpo de Marie Curie (1867-1934) con motivo del traslado de sus restos al Panteón de París, y realizarle una autopsia, se concluyó que la contaminación por isótopos radiactivos que había sufrido a lo largo de sus años de investigadora había sido causa necesaria, pero no suficiente, para justificar su muerte. Un segundo factor identificado como causante tenía que ver con su continuada exposición, sin protección, a los rayos X durante la Primera Guerra Mundial.

viernes, 4 de noviembre de 2022

Logos que van cambiando con el tiempo

Ya vimos hace unas semanas unos cuantos logos curiosos (Cementos Portland, Grupo Eulen, Pipas Churruca...). Pero lo que también es curioso es ver cómo han ido evolucionando en el tiempo los logos de algunas empresas centenarias, para amoldarse a los gustos de la época, reflejar cambios en su línea de negocio o, simplemente, por capricho de creativos y publicistas. Veamos 6 ejemplos, por orden de antigüedad:

Santander (1857) - Aunque su razón social sigue siendo Banco Santander, S.A. lo cierto es que, en la mayoría de sus comunicaciones y en la información de su página web, se prescinde de la palabra "Banco" y se refuerza "Santander". 

El banco nació en Santander, en mayo de 1857, a raíz de una unión de comerciantes, derivada del negocio de las exportaciones de trigo y cereales de Castilla la Vieja por el puerto de Santander, además de las importaciones de productos de América. Esta es la historia de sus logos:


Hasta 1971, logos "clásicos". En esa fecha irrumpe el color verde, quizá un guiño a su Cantabria natal. En 1986 aparece la llama, "símbolo de progreso" según su web, y ya se pierde el "de". En 1989 se cambia al rojo, que ya será su seña de identidad, salvo en el período de la fusión con el Central Hispano (otros hablaron de "absorción") en que apareció la banda azul. Desde 2001 ya no aparece la palabra "Banco", y desde 2007, sólo "Santander". 

viernes, 28 de octubre de 2022

Madrid, Speed Limit 30


Supongo que el título del post te ha llamado la atención, y que por eso estás leyendo estas líneas. El título corresponde a la foto que ves a la derecha... y no, no es una iniciativa / ocurrencia de la Comunidad de Madrid para incentivar el bilingüismo de sus ciudadanos o para facilitar el viaje a los turistas que nos visitan...

El Madrid de la foto está al otro lado del charco, en el Estado de Nuevo México (EE.UU.), a unos 45 km al suroeste de la más conocida ciudad de Santa Fe. Esta foto y las que acompañan este artículo las saqué hace ya unos cuantos años, en un viaje que me llevó por esas tierras. Y ahora me ha dado por buscar la historia de este pequeño pueblo... ¿Por qué se llama Madrid y desde cuándo? Y es lo que te voy a contar.

viernes, 21 de octubre de 2022

Los cuentos que nos han contado

Tranquilos, que no voy a hablar de política. Sino de cuentos, cuentos. De los de "Érase una vez...". De los de Perrault, los hermanos Grimm, Andersen... Pero vamos por orden.

Charles Perrault (1628, París - 1703) publicó su primera recopilación en 1683 con el título de "Cuentos de antaño" (también "subtitulados" como "de Mamá Ganso"). Ahí están estos 8: "La Cenicienta", "La Bella Durmiente del bosque", "Caperucita Roja", "Pulgarcito", "Barba Azul", "El Gato con Botas", "Las Hadas" y "Riquete el del copete".

El propio Perrault reconoció que los cuentos no eran creación suya, sino que se había limitado a recoger las versiones orales de estas historias que circulaban por Francia desde hacía tiempo. Y, si acaso, "atemperar la crudeza de esas versiones". Enseguida veremos de qué hablaba.

Primera edición del libro de
los hermanos Grimm (1812)
Jacob Grimm (1785, Hanau-Hesse - 1863) y Wilhem Grimm (1786-1859) publicaron en 1812 (130 años después de Perrault) sus "Cuentos para la infancia y el hogar". En ellos se recogían nuevas versiones de, entre otros, "La Cenicienta", "La Bella Durmiente del Bosque" y "Caperucita Roja". También los muy populares "Hansel y Gretel" o "Blancanieves y los 7 enanitos".

Hans Christian Andersen (1805, Odense - 1875) publicó en 1835 las "Historias de aventuras para niños". Andersen sí que creó nuevos cuentos, entre ellos los famosos de "La Sirenita", "El Patito feo", "La Princesa y el guisante" o "El traje nuevo del Emperador". 

Pero hay que retroceder hasta 1634 para encontrar la primera edición de "Lo cunto de li cunti overo lo trattenemiento de peccerille" ("El cuento de los cuentos, o el entretenimiento de los pequeños"), conocido como "El Pentameron", del autor napolitano Giambattista Basile (1570-1632). Son 50 cuentos, contados en 5 "jornadas", un poco a la manera de los cuentos del Decamerón, de ahí su "apodo". Fueron publicados por su hermana Adriana dos años después de su muerte, y bajo el anagrama de Gian Alesio Abbattutis.

viernes, 14 de octubre de 2022

El añil de los mayas y de los pintores marianos

Tiene razón Almudena M. C. (ver, si no lo has visto o no lo recuerdas, mi anterior post "El añil del arcoíris"). Nadie en el colegio te pedía el "lápiz añil". Me he tomado la molestia de buscar cómo describe los colores la popular caja de lápices Alpino y éstos son:


Sí, quizá en la caja de 24 o en la de 36, con más variedad de tonos, hubiera un "turquesa", un  "magenta", un "cian" o, quién sabe, un "índigo" o un "añil". Pero, en la de 12, que era la que estaba al alcance de la mayoría, "azul claro" y "azul oscuro". Y punto pelota.

Lo cual no quita que la historia y usos del añil sea muy curiosa. Y de eso va este post.