José Ángel Murcia es, como él dice, "un murciano de Lavapiés". Profesor de Matemáticas y propulsor de que "otra forma de enseñar Matemáticas es posible". Tiene, junto a otros colegas, un blog llamado "Tocamates: matemáticas y creatividad".
Pues bien, José Ángel usa también Twitter (@tocamates) , y el pasado 26 de Julio dio origen a una de las historias más curiosas que he visto en esa red social. Algunos la conoceréis (tuvo después repercusión en prensa), pero me ha parecido interesante resumirla aquí.

El twit que publicó fue el que figura a la derecha de este texto, junto con la foto de la parte superior de un bolardo. Al parecer, paseaba José Ángel por la zona del puente de Segovia (en Madrid, no en Segovia, como algunos interpretaron) cuando le llamó la atención la disposición de las estrías.
La verdad es que piensas que no puede ser casual tomarse tanto trabajo por marcar grupos de estrías, cuando lo fácil hubiera sido que todo el círculo estuviera estriado. Algún significado tenía que tener.
Las primeras respuestas fueron de carácter numérico, intentando darle sentido a esa serie de dígitos. Por asociación mental, algunos sacaron a relucir a Fibonacci, aunque de su conocida serie : 1,1,2,3,5,8,13,... sólo coincidía en cuatro números y no en el mismo orden.
Después hubo quien señaló que, probablemente, tan importantes eran los sectores estriados como los "blancos", y completaba una serie para los 360º así:
1-4-12-3-2-2-13-4-3-3-9-4 que... curiosamente, suma 60: ¡El número mágico de los babilonios! Rápidamente salieron a colación posibles influencias esotéricas o masónicas...
Hubo quien vio un número de teléfono (911 221 339, añadiendo un 9 por delante), en el que, después de mucho insistir, nadie contestaba, o un tipo de color gris azulado del catálogo de pantones.